Español

He estado viviendo en medio de una crisis durante tanto tiempo que había asumido que vivir de este modo era algo normal. Debo admitir que mi forma de solucionar la crisis era evadiéndola, postergándola, ignorándola, mintiéndome a mi  misma y a otros (llevando una una vida “perfecta” que me auto-convencí de llevar porque explícitamente nadie me lo pidió). Nada de eso era bueno, pero pensaba que el precio a pagar era mejor que el precio que pagaría por la confrontación. También esperaba un milagro de algún tipo o un super-héroe que bajara y me salvara.

Entonces, algo sucedió, una noche, a las tres de la madrugada, cansada de tratar con todo, me di por vencida. Si tengo que catalogar esa noche, lo llamaría el momento más horrible y, sin embargo, el más importante de toda mi vida. Hice lo que cualquier persona normal haría cuando se sienten que no hay ningún lugar a donde ir. Toqué puertas, pedí ayuda y descubrí, tristemente, que nadie vendría.

Para mi era algo difícil de entender. Sin embargo, la situación “nadie vendrá a ayudarte” no era tan mala como suena, porque aunque ninguna de las personas que esperaba me ayudarían lo hicieron, otros aparecieron a tenderme una mano.  Fui yo quien tuvo que buscar a los “otros”, no cayeron del cielo. Esto me dejó con tres poderosos aprendizajes.

No pospongas nada. Si algo sucede en su vida que necesita tu atención, no esperes. No te mientas, no mantengas la “perfección”, no la ignores. Toma las medidas necesarias, tan pronto como sea posible, para resolverlo.

Si esperas, el problema crecerá, tomará más cuerpo. Cuanto más grande sea el problema, más compleja se volverá la solución y más daño te hará todo el proceso.

No te decepciones si la gente a quienes le pides ayuda te rechazan. No todo el mundo está listo espiritualmente para abrazar, animar, entender y ayudar a los demás.

Esto es algo difícil de entender, al menos lo fue para mí. Era difícil comprender como el “amor” que otros decían sentir por mí desaparecía cuando pedí ayuda en medio de mi crisis. No podían o no querían ayudarme. Por favor, recuerda que no todo el mundo está dispuesto, listo o es capaz de ayudar.  Esto no los hace mala personas.

Es tu crisis y eres tu que debes tomar las medidas necesarias para resolverlo. ¿Debes pedir ayuda? Sí, pero no te aferres a ello y no esperes recibirla de todo el mundo.  TU necesitas resolver las cosas.

Las crisis pueden ser vistas como un momento de desesperación o pueden ser vistas como oportunidades de crecimiento. Es también, un momento para poner a prueba el nivel de crecimiento espiritual, la empatía y la lealtad de los que te rodean. Toma las crisis, abrázalas, vívelas y utilízalas para salir de ellas más fuertes, más sabias y más felices.

¿Y tu, qué has aprendido de tus crisis?


Karolyn Castro

Fundadora y Directora Ejecutiva Team Guerreras © .  Escritora creativa Dominicana, co-fundadora de la Dominican Writers Association de NY.  Creadora de la campaña educativa Mucho Más Que Curvas ©.   Especialista en pronósticos estadísticos e inteligencia de negocios.  Mami de Francesca e Isabella.  Enamorada de vivir, apasionada por los viajes y la buena comida, guerrera y definitivamente, mucho más que curvas.

English

I have been living in the middle of a crisis for so long that I had assume it was my kind of normal.  I must admit my approach was to evade, procrastinate, ignore, lie to myself and others (a perfect life you see).  None of it was good, but I thought the price to pay for that was better than the price you pay for confrontation.  I also hoped for a miracle of some kind and a super-hero that would come down and save me.

Then, something happened.  One night, at 3:00 am., overly tired of dealing with everything, I gave up.  If I have to catalog that night, I would call it the most horrible and yet, the most important moment in all my life.  So, I did what any normal person would do when they feel there’s nowhere to turn.  I knocked doors, asked for help and found out, that nobody was coming.

For me, it was a difficult thing to understand.  Yes, the “nobody was coming” situation was not that bad, although none of the people I expected to help me did, others showed up.  However, it was me who had to look for the “others”.  I learned three very powerful pieces of wisdom.

Don’t procrastinate.  If something happens in your life that needs your attention, don’t wait.  Don’t lie to you, don’t keep up the “perfection”, don’t ignore it.  Take the necessary steps, as soon as possible, to solve it.

If you wait it out, the problem will grow bigger.  The bigger the problem, the more complex will be the solution and the more you will get hurt in the entire process.

Don’t get disappointed if the people you ask for help turn you down.  Not everyone is ready spiritually to embrace, uplift, understand and help others. 

This is something hard to understand, at least it was for me.  It was difficult to gasp that the love others said they felt for me disappeared when I asked for help in the middle of my crisis.  They couldn’t or didn’t want to help me out.  Please, understand not everyone is willing, ready or capable to help.

It is your crisis and it is you who need to take whatever steps are necessary to solve it.  Ask for help? yes, but don’t dwell on it or expect it from everyone.  It’s YOU who need to work things out.

Crises can be seen as a moment of despair or they can be seen as opportunities to grow.  It is also a time to understand the level of spiritual growth, empathy and loyalty of those around you.  Take the crises, embrace them, hug them, live them and use them to come out of them stronger, wiser and happier.

What have your learned from your crises?


Karolyn Castro

Founder and Executive Director Team Guerreras © .  Dominican creative writer, co-founder of  Dominican Writers Association de NY.  Creator of the educational campaign Much More than Just Curves © .    She specializes in statistical forecasts and business intelligence.  Mommy of Francesca and Isabella.  She is totally in love of living, passionate about traveling, good food, a warrior and definitely much more than just curves.

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