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A muy temprana edad en mi vida, por allá por la adolescencia, alguien se encargó de que yo sintiera rencor.  Luego de años cargando esa mochila terrible, ya más adulta, en el consultorio de un terapeuta, descubrí que el rencor que sentía por otro me había estado carcomiendo a mi.  Y fue allí donde aprendí tres grandes lecciones de vida que me cambiaron para siempre.

Lección 1:  No soy perfecta.

Creo que esta fue la más grande lección de todas.  Al ver las imperfecciones que tanto resentía en esa persona, comprendí que yo tampoco era perfecta.  Que me gustaría que otros trataran mis defectos con comprensión y no con resentimiento, que me vieran humana y me ayudaran a crecer.

Lección 2:  Aprendí a perdonar.

No fue sencillo, pero si el manantial de crecimiento más grande que tuve en mi vida.  Comprender que el perdón no liberaba a esa persona de lo que hizo, sino que me liberaba a mi de ello.  Pude seguir  adelante más rápido con mi vida al no tener la pesada carga del rencor.

Lección 3: Aceptación

Existen personas a las que simplemente no le agradas, personas realmente malas, personas que te harán daño sin tu haberles hecho absolutamente nada.  No es mi culpa y nada que pueda yo hacer va a cambiar eso.  Aceptar que no fui culpable de lo que esa persona hizo y que su comportamiento está fuera de mi control me lleva a aceptarlo y poder trabajar en lo que si tengo influencia, mis propios pensamientos.

Lección 4:  El rencor solo te daña a ti.

Es un elixir amargo que nunca te dejará ser feliz.  Lo cargas en tus hombros y te cambia la percepción de la vida.  Con las manos llenas de rencor no puedes recibir  nada más, vivirás siempre vacío, ansioso y solo lo negativo llegará a tu vida.

Lección 5:  Gratitud y Afecto.

Aprendí a cerrar mis ciclos no con rencor sino con gratitud y afecto.  Gratitud por las lecciones de vida aprendidas con todo aquel que me hizo daño (ojo lecciones de crecimiento positivas) y con afecto y compasión por esa pesona a la que tanto me hizo llorar.  Necesitarán una dosis doble de compasión o cariño en sus vida, creéme.

"Sentir gratitud y afecto (o compasión) por quienes te han hecho daño no es una tarea fácil, pero cuando llegas a ese punto has crecido tanto que puedes vivir una vida positiva y liberada, que solo traerá beneficios a ti


Karolyn Castro  Fundadora y Directora Ejecutiva Team Guerreras © .  Escritora creativa Dominicana, poeta, educadora y tutora en Little Great Minds RD.  Creadora de la campaña educativa Mucho Más Que Curvas ©.  Especialista en pronósticos estadísticos e inteligencia de negocios, emprendedora, CEO de Mamita en Casa RD.  Mami de Francesca e Isabella, compañera de vida de Miguel.  Enamorada de vivir, apasionada por los viajes y la buena comida, guerrera y definitivamente fanática de romper paradigmas.

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