tape-403586Muchas personas que están tratando de perder peso y ganar salud se enfrentan a una disyuntiva cuando deben cambiar su forma de alimentarse.  De ahí que hayan surgido tabúes sobre el comer saludable y que sea muy frecuente escuchar “las dietas son aburridas”.  Detesto la palabra dieta, fue lo primero que eliminé de mi vocabulario y lo hice porque “dieta” suena a castigo, a infelicidad o a que estoy enferma.  Decidí cambiar la forma de comer…eso hice.

Es común que me paren en la calle o en el gimnasio la gente que me conoce o los fans de Team Guerreras  y me pregunten o me pidan compartirle mi “dieta”.  Se me hace difícil explicarles que no hago dieta, yo como de forma diferente, saludable. Hace un par de años cuando comencé a tomar consciencia seria de lo que le hacia a mi cuerpo fue porque comprendí dos cosas.  La primera, si alimentas mal tu cuerpo…el va a funcionar mal (si entras basura a tu cuerpo no esperes obtener resultados, es como si a un carro en vez del combustible que necesita tu le pongas vinagre…seguro no camina).

Lo segundo, comprendí que la comida es fuente de sustento para mi cuerpo, no para mi alma.  Qué quiere decir esto?, deje de comer para satisfacer situaciones emocionales (estrés, alegría, tristeza, amor).  En mi caso todo lo vinculaba a la comida, estaba triste bueno un cubo de helado, estaba feliz…bueno otro cubo de helado (solo cambiaba el sabor).  La verdad eso ni resolvía la situación y lo que hacía era auto-regalarme un par de libras que luego me iban a deprimir para comenzar un circulo vicioso que no acababa nunca.

Cuando comprendí el verdadero significado que tenia la comida en mi vida entonces fue sencillo moverme a una alimentación más saludable.  No digo con esto que de vez en cuando no disfrute un pedazo de pizza (aunque regularmente si tengo el deseo la hago en casa y he descubierto que me desestresa cocinar) o que no disfrute de un helado de chocolate blanco de Valentino.  Lo hago, pero muy esporádicamente, porque para mí es importante poder manejar cierto nivel de libertad.

Del mismo modo, fue sencilla elecció cuando mis analíticas llegaron disparadas y a mi edad recibí una receta con medicamento para el colesterol, medicamento para controlar los niveles de glucosa, medicamento para la tiroides.  En ese punto de mi vida pensé y que será cuando tenga 80?!!!!.

Me lanzé a investigar en internet, siguiendo cuentas de nutricionistas y cuentas que hablaran de hábitos alimenticios saludables (como la de mi (porque es mía ella) Dra. aunque no he ido nunca donde ella pero les juro que es como si fuera su paciente y la Dra. Tania Ubiñas de Consultorio de Nutrición es un éxito…búsquenla en las redes sociales…yo la adoro!).  Pongan las redes sociales a trabajar a favor de ustedes no en contra y si las buscan hay cientos de miles de cuentas que seguir en Instagram, Pinterest y Facebook o en blogs de WordPress que les hablaran de como comer saludablemente.

El siguiente paso fue lanzarme a experimentar en la cocina.  Siempre me ha fascinado cocinar, por lo que no fue difícil realizar recetas o adaptarlas a mi gusto.  Pero si no te gusta cocinar, no importa, comienza con recetas completas y sigues los pasos al pie de la letra, se creativa y no tengas miedo a “dañar” la receta (inclusive yo todavia me pongo a inventar y termino comiendo algo que no quedó para nada rico porque no quiero hecharlo a la basura).

Ve todo esto como parte de re-educar la manera de comer, de re-educar tu paladar y de re-encontrarte con el cuerpo saludable que todos llevamos dentro.  Míralo como una aventura, como algo emocionante.  Quítale la palabra Dieta, porque Dieta es sinónimo de temporal y esto será parte de tu vida.

Pero para contestar la pregunta de qué como? les comento…Como de todo…jajajajaja.  Un amigo en NY me decía en uno de mis viajes “No comprendo, tu comes bien…como es eso de que vives a dieta?”.  Me daba risa porque para su ojo no entrenado el no veía los cambios, el no consumir soda, el pedir el aderezo a parte, el cambiar las papas fritas por vegetales al grill, solo comer una tapa del pan y pedir el pan integral, elegir del menú lo que tuviese menos calorías (en NY todos los menus tienen la caloría, gramos de grasa, gramos de carbohidratos y proteínas así que hacer una eleccion saludable es mucho más sencillo).

Del mismo modo, durante ese viaje caminaba diariamente de 25-30 kilómetros cada mañana, un ejercicio intenso porque corria como 8 kilómetros y los otros los hacia a fast pace, esto porque sabía que no tendría mucho control de lo que comía (no todo son las calorías).  Todas las veces que pude comía en el apartamento (llegaba agotadísima y me fajaba a cocinar algo solo para mi y del mismo modo empacaba snacks saludables en mi cartera.

Si quieres guía nutricional…busca un nutricionista capacitado (ya les recomendé a mi Doc favorita la Dra. Tania Ubiñas).  Yo soy muy auto-didacta y aunque he rebajado unas 50 libras casi, la realidad es que aún no dejo de estudiar artículos, sacar conclusiones, probar en la cocina y hablar o visitar a los expertos.  Porque al final, soy una obra de arte en proceso y el aprendizaje nunca termina!

Karolyn Castro ©

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