vivir

Cuando comenzó mi pasión por el fitness y por la comida saludable pesaba 190 libras. Fuera de los evidentes problemas de salud que tenía (colesterol elevado, tiroides descontrolada, pre-diabetes, etc), mi mayor problema era que había dejado de vivir activamente. Me conformaba con sentarme a ver las cosas pasar y ni mencionarme que posara para una fotografía, de ahí que tenía muy pocas fotografías con mis hijas.

No sólo había dejado de vivir por la inseguridad que acarrea consigo el sobrepeso sino también porque un viaje al Zoológico era como correr un maratón completo y no podía cargar a mi hija sin que pareciera que levantaba un saco de arroz de 50 libras.

Claro todo es una enorme red inter-conectada y había pasado de ser extrovertida a introvertida, de parlanchina a callada, de activa a pasiva.

Creo, y hablo con el corazón en la mano, que esto es lo que más me molesta de no haber tomado cartas en el asunto mucho antes. Me fastidia pensar que dejé pasar tantos años y adopté la comodidad de “ay yo me quiero así y el que me quiera me tiene que querer así “. La realidad era que me aceptaba así y claro los que estaban a mi alrededor me “querían” y lo hubiesen hecho aunque pesara 500 libras pero la realidad es que no escuché de nadie un “no vas por buen camino” y pienso que fue más por no herir mis sentimientos que porque realmente me quisieran así (cuando quieres o amas a alguien quieres lo mejor para esa persona y la salud es parte de esas cosas buenas que deseas).

A medida que se fortalecían mis músculos y que mi resistencia cardiovascular iba en aumento, también se fortalecía y aumentaba mi autoestima.  Fue allí en esas primeras semanas de gimnasio donde comprendí que había sido condescendiente conmigo, que había aceptado mi status quo no porque fuera feliz con el, sino porque tenia miedo a fracasar.  Tenia miedo de que todo mi esfuerzo no diera resultado (como me había pasado ya en innumerables ocasiones) y que me diera por vencida sin obtener mi objetivo.

Y un día desperté y me dije a mi misma..bueno hasta hoy.  Firme un contrato conmigo que incluía tomarme fotos frente a un espejo para ir comparándolas (los famosos selfies que me caracterizan).  Al principio los odiaba, ni siquiera sonreía pero si había acordado que cada vez que rebajara 5 libras iba a postear un selfie en las redes sociales.  Mis amigos, que ven las fotos que subo a diario de mi misma (algunos que con buena intención me han inclusive enviado artículos que hace un link de los selfies con el narcisismo) no comprenden lo que para mi significa cada foto o selfie.  Cada vez que comparaba la foto y veía ese progreso por mas pequeño que fuera era como combustible para el tanque, y me motivaba tremendamente a seguir y no desmayar.  Pero lo más importante es que me dediqué a almacenar recuerdos de mi y mis hijas.

Y con cada día de gimnasio, cada comida saludable, cada foto…fui descubriendo lo que era vivir activamente.  La felicidad que encierra no sentarte a ver las cosas pasar.  En Mayo primero del 2015 se cumplirán dos años de haber firmado aquel contrato conmigo misma y se cumple un año de haber iniciado ya de manera más seria mi estilo de vida saludable y ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.  Hoy disfruto estar al aire libre, disfruto caminar, correr con mis hijas, irme a la playa (ponerme traje de baño y darme un chapuzón aunque aún no he llegado a mi meta), reírme a carcajadas sin importar que la gente voltee el rostro a mirar quien lo hace.

He aprendido a amarme y como me amo me reto cada día a ser una mejor versión de mi misma porque eso es lo que hace el amor.  El amor por ti misma o por otra persona construye, ayuda y motiva a crecer, a mejorar.  Un estilo de vida saludable es para mi medicina preventiva, si cuido lo que como y ejercito mi cuerpo lo mantengo saludable.  Un ejemplo claro (para los que siempre me cuestionan el costo del gimnasio donde estoy), gastaba mensualmente unos 1500 pesos en medicinas  (colesterol, tiroides, circulación y pre-diabetes), hoy en día solo tomo un multi-vitamínico, así como lo leen, todos mis medicamentos fueron retirados por mi doctor porque con dieta saludable y ejercicio me he desecho de todo lo que me afectaba.  Esa salud acarrea consigo la promesa de estar más tiempo disfrutando de los que amo y para mí ese es uno de los regalos más maravillosos que un estilo de vida saludable puede traerte.

Finalmente estoy viviendo, finalmente no me limita mi peso, finalmente me gozo a mis hijas como es debido, finalmente estoy viva!

Karolyn Castro ©

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