Ayer celebramos el día del Emprendedor, quizás no tuvo toda la campaña publicitaria que me hubiese gustado ver, pero si nos hicimos sentir un poco más que en años anteriores…y eso me emocionó muchísimo.  Ser emprendedor no es un título que obtienes y cuelgas en una pared, no es una distinción que guardas en una caja de seguridad, es un apellido que llevas tatuado en el alma, impregnado en el olor de tu piel.  Ser emprendedor es sinónimo de existir para aquellos que cada día se despiertan con la urgencia de vivir un sueño que les corre por la piel.

Es frecuente escuchar el comentario:  “Debe ser tan divertido hacer lo que haces”.  Hay algo que no puedo negar, es extremadamente divertido y gratificante.  Sin embargo, cuando escucho ese comentario, viene regularmente acompañado de toda una charla sobre lo “sencillo” que debe ser hacer lo que te gusta.  Sencillo, y creo que mis amigos emprendedores van a estar de acuerdo conmigo, no es la palabra correcta.

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En todo el trayecto de mi proyecto me he enfrentado con algunos retos (y no hay nada que le guste más a un emprendedor que ser retado) que siento debo compartir con ustedes las cosas que nadie te cuenta de la maravillosa vida del Emprendedor y que entiendo te van a ayudar si estas pensando, o como yo, te lanzaste con ojos cerrados a vivir esa idea que te apasiona.

1.  No es sencillo:  Quiero iniciar con esto pero no quiero que te asustes, aunque si eres emprendedor no conoces el significado de la palabra miedo.  Existe la errada percepción de que detrás de nuestras sonrisas y de nuestro “éxito” se esconde una vida sencilla que inicia con dejar la cama a eso de las 10 am., viajes maravillosos por el mundo, actividades sociales inagotables y almuerzos de negocios en sitios costosos, vacaciones donde nos da la gana y un equipo de trabajo que hace que todo funcione sin ti.  La realidad dista muchísimo de ser esa, emprender requiere un esfuerzo que es muchísimo mayor (y no le encuentro medida) al de no hacerlo.

Hay noches en vela, períodos donde no sabes de donde vas a sacar los recursos, ideas que te vuelven loco y que debes poner en un cajón porque careces de patrocinadores.  Te enfrentas al desánimo de los que te rodean algunos con frases bien intencionadas como “en serio? no veo que nadie más haga eso?”.  Te conviertes en auto-didacta y te dedicas a aprender por ti mismo.  Respiras, piensas, vives por ese sueño 24 horas al día y 356 días al año, yo lo llamo una especie de locura donde le vendes inclusive al delivery del colmado ese proyecto que te tiene enamoradito.

2.  Tu éxito no se mide con dinero:  Es sencillo ver nuestras fotos, nuestros computadores o celulares y los “viajes” y pensar que emprendedor es sinónimo de ser millonario.  Regularmente la única millonada que tenemos es en ideas, esas fluyen sin parar hasta cuando dormimos.  Si bien es cierto que llega el momento de cosechar monetariamente todo el esfuerzo que por años (no meses eh…) hemos puesto en nuestro proyecto, nunca medimos que tan lejos hemos llegado por el dinero que percibimos, ni por los likes, ni por los followers…nos medimos por algo mucho más cualitativo que cuantitativo, nos medimos por el impacto en mejorar el mundo que nos rodea con lo que hacemos.

Es decir a un emprendedor le preguntas “Cuánto dinero te está dejando eso?” y la verdad, es poco importante para nosotros, lo que nos mueve es algo mucho mayor, porque no tenemos un negocio…tenemos una pasión.

3.  Hay que invertir:  Emprender requiere invertir, no es gratis.  Necesitarás invertir dinero y tiempo (y de esto muchísimo).  El que te venda que puedes ser un buen emprendedor sin sacrificios no te está diciendo toda la verdad.  Emprender va a requerir en muchas ocasiones que te lleves al límite de tus capacidades y que crezcas al chocar con la pared.  Vas a tener que invertir recursos y encontrarás maneras de hacer lo que parece imposible.  Porque emprender se trata de eso, de hacer realidad un sueño, de convertir lo imposible en posible.  No te levantarás a las 10 am. y cuando el mundo comienza a dormir tu comenzarás a trabajar.  No armaras todo y lo pondrás a funcionar sin dinero…cuesta y hay veces cuesta mucho.

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4.  Te quedarás solo:  Como en un inicio toda idea innovadora se encuentra de cara con cejas arqueadas y miradas desaprobatorias, en la mayoría de los casos tus familiares y amigos no se harán eco de tu emoción.  Tranquilo, no quiere decir que no te quieren, solo que se preocupan por ti.  En mi caso les cuento que hasta llegaron a pensar que yo sufría de algún tipo de locura o cambio hormonal que me había puesto a “filosofar”.  Es increíble porque escuché muchas veces la frase “y que hay de malo con hacer cosas normales?” y yo decía “Nada de malo! solo que esto me apasiona”.

En el libro “El vencedor está solo” de Paulo Coelho leí una frase que dice “El talento es un regalo universal, pero requiere mucho coraje utilizarlo, no temas ser el mejor”.  Luego en un curso sobre blogging que tomé me entregaron un lápiz con la frase “La creatividad requiere coraje”.  Ambas frases encierran una grandísima verdad, emprender requiere un coraje inmensurable.  Requiere el coraje para no darte por vencido, para nadar en contra de la corriente y para mantener el foco en lo que te motivó a lanzarte por primera vez.  Requiere el coraje de seguir solo con la certeza de que tus amigos volverán y que tu perseverancia será galardona con ver tu sueño hecho realidad.

5.  No lo cambiarás por nada:  Puede que los otros 4 puntos te hayan asustado un poco pero te cuento un secreto…serás emprendedor y no lo cambiarás por nada!.  Vivimos por y  para nuestras pasiones, para darle forma y crear el proyecto que nos alimenta el alma.  No te importarán los sacrificios, ni las horas de trabajo ni los patrocinadores que te digan que no.  Cada reto te hará más fuerte, más sabio…encontrarás alianzas, otros emprendedores que al igual que tu enfrentan los mismos embastes.  Harás nuevos y grandes amigos, te toparás con momentos inesperados, con golpes de “suerte” y con ángeles que te van a tender una mano.

Se te olvidan las noches sin dormir cuando recibes ese primer correo que dice “Quiero darte las gracias por que tu…”…has vencido, comienza tu revolución, comienza tu cambio.  Te das cuenta que pasa un mes, luego otro y luego otro y de repente alcanzas casi tu primer año…miras atrás y dices “Wow…yo he creado todo esto?” y la satisfacción de vivir tu sueño hace que todo, absolutamente todo haya valido la pena.  Como leí por ahí en las redes de Ela Design Studio “Creamos, nos arriesgamos, vivimos nuestra pasión…somos emprendedores” y así es, nada más importa.

Quiero cerrar invitándote a que te arriesgues a vivir un sueño, tu sueño.  Quiero que cada día hagas algo que te acerque a verlo hecho realidad.  Yo fui drástica y me sumergí en un sabático de 4 meses a darle forma a todo, las circunstancias me ayudaron, tuve un golpe de suerte pero reconozco que no todos pueden hacer eso.  Pero he visto gente triunfando con sus ideas quienes han dedicado el tiempo y los recursos que tienen de manera más escalonada.  Lo que no quiero que olvides es que pertenecer a esta estirpe se gana en el campo de batalla y que es una lucha que nadie más puede librar por ti.

Dónde estarás dentro de un año? dentro de dos?…la decisión que tomes hoy dará respuesta a esas preguntas.

Karolyn Castro ©

 

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