fenix

A Fenix siento que la conocía de toda la vida.  Cuando decidí contar su historia sabía que sería una catarsis de emociones para ambas.  Aún no he podido traducirla al inglés porque re-escribirla (así sea en otro idioma requiere un momento de fortaleza extra).  Sin embargo, verla de pie, luchando cada día, sonriendo es para mi fuente de orgullo, fuente de inspiración infinita.

“Talvez estoy rota…talvez nunca pueda repararme por completo, pero he aprendido a amar mis pedazos, a reconocerme Guerrera”.  Que orgullo para mi, poder contar su historia, poder verla volar, reconocer que sin importar lo que le pasó tomó la decisión de brillar, de vivir, de salir adelante.

Mi Nombre:  Fenix (pseudónimo)

Ocupación:  Un lugar importante en este planeta tierra.

Cual ha sido la batalla más dura que has tenido que librar?: 

La batalla más dura que tuve que librar ocurrió hace más de veinte años cuando una tarde cualquiera perdiera mi virginidad a causa de una violación y tuviese que luchar luego durante años con la culpa, la soledad y la vergüenza que acarrea vivir bajo la sombra de un hecho de ese tipo.

Había terminado una relación hermosa en mi vida, la cual no solo era con quien me diera mi primer beso, sino que en la misma había sido respetada y valorada.  Pero a los 17 no te tomas muy bien saber que te abandonan por otra y esto hizo que comenzara a salir con chicos de mi edad en un afán por demostrarle que el también no me importaba.  Fue así como comenzó un nuevo noviazgo con  C.L., quien un par de meses luego de que comenzáramos a ser novios y un día en que nos quedamos solos en casa de un amigo tomó el momento y abusó de mi.

Recuerdo los gritos, las lágrimas, la impotencia de no tener la fuerza suficiente para detenerlo.  Recuerdo en medio de aquel acto lleno de odio como me dí por vencida, bloquee lo que pasaba y decidí esperar que todo terminara, con la esperanza de que muriera en el proceso.  Recuerdo haber cerrado los ojos y orado, esperado que el dolor desapareciera, que desaparecieran los insultos, los golpes y las palabras despectivas.

Pero todo terminó y desgraciadamente seguía viva, tuve que dirigirme a mi casa, a pie, con mis manos sucias de sangre, adolorida, sintiéndome sucia, usada y extremadamente avergonzada.  Aún no comprendo porque no le dije a mis padres lo que había pasado, talvez por las amenazas.  Llegué y tomé un baño, quería borrar de mi piel todo lo que había pasado, me recosté a dormir con solo un pensamiento “necesitaba morir”.

Al despertar ya era de noche, me llamaban a cenar.  Me dolía todo el cuerpo pero lo que más me dolía era el alma, no comprendía porque había pasado aquello.  En ese momento se cayó de mi mesita de noche el libro de Juan Salvador Gaviota de Richard Bach que mi madrina me había regalado cuando cumplí 15 años.  Comenzé a leerlo con una voracidad que rayaba en la locura, no quise cenar y esa madrugada cuando había concluido el libro solo había marcado una frase:

”  Por supuesto hay destino, pero no te empuja a donde no quieres ir, el destino depende de ti”

Esa frase la anoté en un pedazo de papel que me acompañó por años, doblado siempre dentro de mi monedero.  Creo ahora que quizás fue lo que me mantuvo cuerda, saber que el destino dependería de mi siempre.

Tuve que ver a aquel muchacho todos los días porque estudiábamos en el mismo colegio.  Tuve que soportar que me dijera cosas terribles al oído y bajo amenazas tuve que ir de manera “voluntaria” a ser violada cuatro veces más.  Durante esos momentos solo me mantenía  con los ojos cerrados repitiendo aquella frase en mi mente una y otra vez.  Recuerdo venir de uno de esos momentos un día y haberme topado con quien había sido mi primer novio, el me sostuvo la mirada y yo no pude, solo agaché mi cabeza, me sentía poco digna, que no valía nada.

No fue sino hasta una tarde donde me había pedido que volviera a su casa con la acostumbrada amenaza de que me mataría si no lo hacía y vino a mi mente el final de la frase “el destino depende de ti”.  Decidí no ir, revelarme, total no tenía nada que perder, mi razón solo decía “que importa si te mata…es lo más lógico tu corazón está muerto ya”.

Fueron meses horribles en los que al salir de la seguridad del aula me tenía que volver experta en el arte de esconderme, de evitarlo.  Comenzaron las pesadillas, que todavía hoy me atormentan al hacerme revivir aquel momento como si estuviera pasando.

Al entrar a la Universidad una noche ofrecía una charla una terapeuta sobre el “Abuso de Género” y a mi me tocaba ir a tomar notas para una clase…que ironía!.  En aquella época estaba extremadamente sola, sufría no solo las pesadillas sino claustrofobia, ataques repentinos de pánico, paranoia de que estaba siendo seguida por el sujeto.  Tomé una tarjeta de la terapeuta y asistí a terapia por casi 20 años.  Hace aproximadamente año y medio la terapeuta me daba de “alta” y el reporte leía “con algunas secuelas compatibles con una vida normal”.  Yo misma me había contentado con el diagnóstico.

Al tiempo que salía de “alta” con la terapeuta llegaba a mi vida un ser humano maravilloso que Dios puso en mi camino para desafiar esas “secuelas”.  Esa persona, sin saber lo que había pasado, me retaba constantemente a ser mejor, me decía “Tu puedes hacerlo, la Fenix que conozco no es así, es fuerte”.  Meses después, una noche le conté a esa persona, a grandes pinceladas lo que me había pasado, creo que esperaba algo de pena, no que me mirara y me dijera “ok, vamos, yo creo que tu puedes superar todo eso”.

Hoy las “secuelas” no están, pude hasta volver a ver a la cara a aquel chico, hoy un hombre.  Pude sostenerle la mirada y pude ver que algo con lo que cargué toda mi vida y que pudo destruirme solo me hizo más fuerte.  Dos semanas después recibí un mensaje de disculpas, una nota que decía que lo que había pasado lo ha mantenido atormentado por años.  Lejos de que haya una amistad, debo admitir que verme renacida como el ave Fenix me hizo verlo no con odio, sino con compasión.

En que aspecto saliste fortalecida? 

Mi mayor aprendizaje fue que “en la vida tienes dos opciones o dejas que las cosas te aniquilen o dejas que te hagan más fuerte”

Una frase o un comentario que quieras dejarle a las demás Guerreras?

“El destino depende de ti…no hay nada escrito, no controlas lo que te pasa pero si lo que harás a partir de lo que te pase”.

Qué sigue en la vida de Fenix?:  

Vivir…a plenitud…volar…tan alto como pueda.  Eso sigue!

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