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IMG_4237Hasta hace unos días entendía que el éxito de mi pérdida de peso había sido llevar una dieta saludable y ejercitarme.  Sin embargo, tal como Aura una amiga y fan me hizo ver, “tu éxito ha sido la perseverancia”.  Por eso he pensado mucho en este tema y la realidad es que lo que ha diferenciado esta vez de todas las veces que me inicié en el mundo del fitness, fue precisamente que esta vez sin importar si se pasaban meses sin perder una libra, yo no me daba por vencida. Pero por qué ahora parecía tener mayor perseverancia y constancia que en otras ocasiones.  La respuesta creo que radica en algunas cosas que esta vez hice diferente a las otras.

La primera…esta vez decidí rodearme de gente que me apoyara.  Es normal la resistencia al cambio, no solo dentro de uno mismo sino también por parte de las personas que nos rodean.  No es que lo hagan de manera malintencionada, eso jamás.  Pero cada vida es diferente y lo que me funciona a mi no necesariamente le funciona a otra persona.  Hay que admitir que deben hacerse sacrificios, salir con los amigos y no comer, o comer ensalada sin aderezo mientras todos disfrutan la pizza o no beberse el trago o mientras otros van al cine tu estas en el gimnasio.

Es normal encontrarse con los comentarios de “un día que te comas el pedazo de pizza no te hará daño” o “Hija no tienes que matarte en ese gimnasio así, con dos o tres veces en la semana que vayas está bien” o “Yo te quiero así gordita y todo” o el clásico “estas ahora obsesionada con eso” (yo los escuche todos…créanme).  Nuestros amigos y familiares muchas veces no están a la par con nuestro cambio de vida, porque nuestro mismo cambio es un recordatorio para ellos mismos de que deben cambiar.

Por eso me rodee de mi red de apoyo, la amiga tan fanática como yo de contar gramos de grasa y calorías a la que le escribía desde cualquier restaurante para que me orientara en que pedir, o el amigo fan del fitness que me llamaba sin “mancar” a las 5 am. para irnos a la clase de spinning.  Es decir, me auto-proporcioné una red de apoyo maravillosa. Otra cosa que hice, fue hacer mi jornada pública.  Luego que admití que estaba en sobrepeso, se lo dije al mundo.

Yo que odiaba las fotos comenzaba a tirarme uno de esos  famosos “Selfies” en los baños o donde quiera que encontrara un espejo.  Requirió valentía, les juro que dar ese “compartir” a aquella primera foto fue aterrador, pero a la vez fue liberador.  Eso hizo primero que yo admitiera que tenia un problema, segundo me hizo socialmente responsable porque ya había dicho públicamente que yo estaba tratando de ser saludable…NO podía dar marcha atrás porque era dejar que la gente perdiera credibilidad en lo que digo. Del mismo modo decidí cambiar estrategias.

Me di cuenta que comer lo mismo me aburría, que hacer el mismo ejercicio siempre me sacaba de quicio…en fin…yo y la rutina no somos buenas amigas.  Por lo que decidí hacer uso de un recurso que para mí es invaluable.  El internet es aún mi amigo y compañero, inicié mi educación, aprender como ejercitarme, que hacer, que no hacer, recetas saludables.  En pocas palabras, decidí que cada día tendría un grado de espontaneidad en mi rutina pero para lograr esto yo debía tener la educación necesaria para en plena mañana, por ejemplo, hacer un jugo verde con lo que tuviese en mi nevera, o llegar al gimnasio y cambiar la rutina.

Asi que educarme fue la clave, cuando encontraba cosas controversiales en temas de fitness llamaba a mi entrenador online (El mejor de la bolita del mundo Dinelso Rafael) y discutía el tema con el. Esto me llevó a verme en constante búsqueda de cosas nuevas y a ejercitarme haciendo cualquier cosa, desde hacer squats y biceps mientras cargaba a mi hija de dos años, hasta convertir un paseo en el parque en una sudadita extra esa semana.

Le cogí amor al aire libre, los paseos a la playa excelente ocasión para correr en la arena y decidí experimentar haciendo un deporte (que aunque me llamaron loca cuando inicié es donde doy la mayor sudada del mundo), el basketball. No se imaginan el “ese no es deporte de mujeres”, “a esta edad decides aprender” o “te van a dar un codazo” (la verdad es que me los han dado ya).  Juego malísimo por cierto, pero encontré gente dispuesta a dejarme sudar y ayudarme en el proceso.  Saben qué? yo AMO mis paseos a la cancha, no solo la sudada sino todo lo que me río en el proceso de no jugar bien.  He hecho grandes amigos allí.

Comencé a experimentar en la cocina, siempre me ha gustado cocinar, soy Chef empírica.  Lo llevo en la sangre eso de adorar la estufa pero siempre había invertido mis conocimientos en hornear pasteles, un pudin de pan que es mi sello de identificación entre mis amigos y un pan de maíz que me ruegan preparar.  Del mismo modo me dije…”por qué comer saludable tiene que ser aburrido?” y asi surgieron mis primeros experimentos.  Algunos súper buenos otros un total fracaso pero todo ha sido parte de una aventura maravillosa que me ha llevado por el camino de la pérdida de peso sin aburrirme.

Por último, en mi bolsito del gimnasio decidí mantener un motivador siempre visible, un recordatorio de por qué estaba haciendo todo esto.  Algo que me motivara cuando no quería ir, ya había tratado con fotos de artistas con cuadritos en el estómago, con fotos mías de cuando alguna vez rebajé y nada funcionaba, hasta que una noche dije…por qué quiero hacer esto? y me di cuenta que me había estado en solo una cosa cuando era un conjunto de cosas, así que guardé mi talismán…una fotocopia de mi chequeo medico junto al listadito de receta de la farmacia que el Doctor tuvo que darme y esa hoja iba junto a una foto….con una nota que decía “Nothing else matters / Nada más importa” (la foto tiene un año ya, fue para las navidades pasadas y ya habia adelgazado unas libritas, mi hija pequeña ya está mucho más grande y fue operada de su estrabismo, y las más grande tiene menos dientes porque está en el proceso de mudarlos, pero aun así es la foto que me acompaña todavía y la que veo cada mañana cuando no tengo “ganas” de ejercitarme).

Porque me di cuenta…que realmente, mi salud y verlas crecer es lo más importante y como dije hace un año atrás…NADA MAS IMPORTA!


Karolyn Castro ©

5 Replies to “Hablemos de la perseverancia”

  1. Hola Frandestiny…mucha gente me pide mis rutinas, en mi espacio de Facebook comenzaré a postear mis rutinas diarias ppr si te interesa verlas. Le digo a todos que no soy personal trainer ni nutricionista solo comparto lo que a mi me esta dando resultado….la pagina de facebook es http://www.facebook.com/teamguerreras tambien estoy en instagram con el @teamguerreras me alegro que te haya gustado el artículo

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