La Zona Colonial de Santo Domigo, o mejor conocida como simplemente “la zona”, es un lugar de esparcimiento que ha retomado el auge que tenía años atrás.  Les cuento, yo nací y me crié en “la zona”, mi patio de juegos, como decía un profesor de historia que tenía, era precisamente, el lugar donde había ocurrido la historia.  Como tuve el privilegio de crecer en una época donde la tecnología pertenecía  a la NASA, me vi forzada a marotear mangos en la Fortaleza Ozama y a dejarme robar un beso entre sus calles.

la zona
Capilla Nuestra Señora de Los Remedios

Vi con gran regocijo como desde hace unos años se rescatara nuestra Zona Colonial y volviera a brillar con la popularidad con la que mi memoria le recordaba.  Hoy es un paseo obligado con mis hijas y cuando me cuestionan por donde ando y digo “en la zona colonial” muchos contestan “ah! turistiando”, dejando a entender que nuestra Zona Colonial es para turistas.

Lejos de admitir que es un bellísimo lugar para mostrarles a quienes nos visitan donde comenzó parte de nuestra historia, la realidad es que este lugar es más uno para ser visitado por los locales y una forma maravillosa de mostrarle a la nueva generación parte de la riqueza histórica que guarda nuestra isla.  Es por esto que quiero dejarte las cuatro razones por las que pienso que la Zona Colonial no es solo para turistas y que deberías, si no lo has hecho ya, darte un paseíto y disfrutar de todo lo que ella tiene guardado para ti.

La Zona Colonial se extiende desde el  el norte de la avenida George Washington (malecón de Santo Domingo) hasta el este de la calle 30 de marzo hasta que la 30 de marzo hace esquina con la avenida México y desde el sur de la avenida México hasta el oeste de la avenida Francisco Alberto Camaño.  Las calle principal es la calle Las Damas, la calle El Conde y la Mercedes (que es por donde regularmente andas si dices que andas “en la zona”).  Estos son los límites donde se define la Zona Colonial en wikipedia, sin embargo en mi época su límite era mucho más cerrado, esto debido a que se llamaba Zona Colonial aquella donde se encontraban asentamientos históricos exclusivos a la época de la colonia, todo lo posterior era clasificado como “Ciudad Nueva”.

  1.  Nuestra Ciudad Colonial es Patrimonio de la UNESCO:  Fundada 6 años después del descubrimiento de nuestra Isla, nuestra Ciudad Colonial obtuvo en el 1990 la categoría de Patrimonio de la UNESCO.  Para que un lugar sea catalogado como patrimonio de la UNESCO el mismo debe ser de valor histórico importante y debe cumplir con uno de los 10 criterios de selección.  Nuestra “zona” cumplió con tres de ellos y fue su diseño a base de un trazado damero que sirvió de modelo a casi todos los urbanistas del nuevo mundo, lo que nos ganara un puesto en la lista de patrimonios mundiales.

  2. La riqueza histórica de sus museos:  Es increíble como puedes llevar la historia de pasiva a activa al darte un paseo por la zona.  Para nuestros chicos es maravilloso poder ver la historia en vez de solo leerla.  La Zona Colonial cuenta con innumerables museos y lugares históricos que harán de la historia una aventura maravillosa.  No te quedes en las calles, lleva dinero en efectivo y entra a cada lugar, tómate el tiempo de explicarle a tu hijo que pasó justo allí donde el está pisando ahora.  Si tienes le bolsillo apretado un momento interesante es las “Noches Largas de Museos” que se celebran en la zona unas 3-4 veces al año donde puedes entrar de manera gratuita a todos ellos.

  3. Las iglesias y plazoletas:  Son la oportunidad perfecta para hacer actividades al aire libre y para repasar las diferentes tendencias arquitectónicas de la época.  Para mi las iglesias de la zona son algo digno de visitar y que definitivamente debes hacer la noche que se celebra la visita a los monumentos (noche de Jueves Santo y el Viernes Santo en la mañana), es una experiencia bonita y muy popular, uno de esos momentos que te hacen dominicano.  En el caso de las plazoletas, no hay nada como verlos montar bici con el Alcázar de Colón de fondo e imaginarte que seguro así te veían tus padres, es un espacio abierto tan grande que los chicos llegan a la casa cansados de corretear (hay parques y plazoletas más acogedoras dentro de la zona para quienes prefieren un ambiente más pequeño).

  4. La gastronomía:  Si te pasaste el día en la zona…debes probar su gastronomía.  Si bien encontrarás precios un poquito más elevados en algunos lugares, en otros es como comer en cualquier otro lugar de Santo Domingo.  Yo soy fan de algunos lugares (que no me pagan por decir sus nombres solo lo comparto porque son lugares que realmente me agradan):  Tres Cerditos, me gusta porque está en pleno Malecón y es un lugar donde me siento segura al comer carne de cerdo que no la como en todos lados (mi plato favorito los tacos de masa de cerdo), las veces que he ido he quedado satisfecha.  Me Encanta Segafredo en la Zona Colonial, mis chicas aman sus pizzas y su mami ama sus mojitos o sus paninis y nos encanta que comemos y regularmente tenemos la oportunidad de ver a “buena gente” uno de los perritos más famosos de la zona.  En las noches, un lugar excelente son los restaurantes frente al Alcázar donde inclusive puedes disfrutar de música en vivo y bailes de flamenco, este ambiente se presta para compartir con amigos y para disfrutar un momento romántico para dos.

Te invito a no dejar de pasar un día Zoneando, aprendiendo parte de nuestra historia y por qué no, disfrutando de uno de nuestros lugares turísticos por excelencia.  Conoce y disfruta primero lo nuestro!.

Karolyn Castro ©

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