Español

Tienes ocho años y debajo del árbol de Navidad una hermosa muñeca te está esperando. Has visto a tu mamá amamantar a tu hermana y tu papá te ha enseñado a montar en bicicleta. El paraíso lo define los Domingos en la playa con tu familia. Eso es todo lo que viene a tu mente cuando una tarde de noviembre fresca el médico te mira y dice una palabra que cambiará tu vida para siempre “infertilidad”.

A partir de ese momento, la infertilidad te robará mucho más que solo tu capacidad para tener un bebé. Ningún doctor, ningún amigo, ni en foros del Internet te prepararán para el tsunami que se está acercando. Nadie te dice que serás despojada de:

Seguridad: ¡Vamos! has soñado con ese bebé desde que tenías ocho años. Empiezas a soñar que tu marido huirá con otra persona, sientes que la naturaleza “no funciona”. No te puedes sentir una mujer porque nos han vendido que para ser una mujer “completa” debes tener un bebé y no se puede. El mundo entero como lo conocías se ha desplomado.

Alegría: Ya no eres capaz de sentir alegría por los bebés. Cada baby shower, cada nacimiento, cada imagen de un bebé te recuerda lo que tu no puedes tener. Odiarás cada uno de esos comerciales en la televisión. No puedes ser feliz por los que amas, no porque no los ames, sino porque no puedes encontrar lo que hiciste “mal”.

Un futuro: Tu vida entera se convierte en un plan perfectamente sincronizado alrededor de fechas de la ovulación, de la menstruación, las relaciones sexuales planificadas, las medicinas a tomar, los ultrasonidos de los folículos y las citas médicas. No puedes encontrar un “futuro” ya que vives aferrada al famoso día 1 (que esperas mes tras mes que no suceda por 9 meses).

Relaciones: Los amigos y la familia no pueden entenderlo. Ellos no pasaron por lo que pasas tu y sus “comentarios bien intencionados” son los más ofensivos y dolorosos. Comienzas a odiar que te digan “relájate, vas a quedar embarazada” o el “no necesitas un bebé para ser feliz”. Tu rostro se convierte en poesía cuando hablan y el dolor, visible en tus ojos, eventualmente hará que gran parte de tus conocidos te dejen sola.

Paz: Sí, y tu paz no volverá jamás, ni siquiera si tienes un bebé. Recuerdo cuando mi hija mayor se cayó a los 9 meses y tuvo una contusión. Mi marido conducía como un maniático al hospital y todo lo que yo podía pensar era que de alguna manera, tal vez, yo tenía la culpa porque “forcé a la madre naturaleza para tener un bebé utilizando tratamientos de infertilidad”.

Mis hijas tienen 8 y 4 años, son todo lo que siempre quise tener. Cada noche una pequeña explosión de ansiedad me alcanza, me pregunto si alguna vez volveré a tener de vuelta mi paz, si alguna vez conseguiré asumir que realmente lo hice, que realmente vencí la infertilidad.

La lucha es real, y por desgracia, es parte de la historia. Mi corazón, mis oraciones y mis vibraciones positivas están con todos ustedes.


Karolyn Castro

Fundadora y Directora Ejecutiva Team Guerreras © .  Escritora creativa Dominicana, co-fundadora de la Dominican Writers Association de NY.  Creadora de la campaña educativa Mucho Más Que Curvas ©.   Especialista en pronósticos estadísticos e inteligencia de negocios.  Mami de Francesca e Isabella.  Enamorada de vivir, apasionada por los viajes y la buena comida, guerrera y definitivamente, mucho más que curvas.

English

You are eight years old and under the Christmas tree a beautiful baby doll is waiting for you.  You have seen your mother breastfeed your sister and your dad has taught you how to ride a bicycle.  Paradise is defined by Sundays at the beach with your family.  That’s all that comes to your mind when a cool November afternoon the doctor looks at you and says a word that will change your life forever “infertility”.

From that moment on, infertility will rob you from much more than just your ability to have a baby.  No doctor, no friends, on internet forums will ever prepare you for the tsunami that’s approaching.  Nobody tells you that you will be ripped off from:

Security:  Come on! you have dreamed with that baby since you were eight.  You start dreaming your husband will run away with someone else, you feel nature is “not working”.  You can’t feel a woman because they have sold us a woman must have a baby and you can’t.  The whole world as you knew it has crashed.

Joy:  You are not able to feel joy for babies anymore.  Each baby shower, each birth, each picture of a baby reminds you of what you can’t have.  You will hate those commercials on TV.  You can’t be happy for those you love, not because you don’t love them but because you can’t find what you did “wrong”.  

A future:  Your entire life becomes a perfectly timed plan around ovulation dates, menstruation appearance, planned intercourse, medicines to take, follicles ultrasounds and doctors appointments.  You can’t seem to find a “future” as you live clinging to the Day 1 (hoping that it doesn’t happens for 9 months).

Relationships:  Friends and family can’t understand you.  They didn’t go thru what you are going and their “good intended comments” are the most offensive and painful ones.  You start hating the “relax, you will get pregnant” or the “you don’t need a baby to be happy”.  Your face becomes poetry when they speak and the hurt, visible in your eyes, will eventually make everyone leave you “alone”.

Peace:   Yes, and your peace won’t come back, not even if you have a baby.  I remember when my oldest daughter fell at 9 months and got a concussion.  My husband was driving like a maniac to the hospital and all I could think was that somehow, maybe, I was to blame because “I forced having a baby thru infertility treatments”.

My daughters are 8 and 4, everything I ever wanted to have.  Every night a burst of anxiety reaches me, making me wondering if I will ever re-gain my peace, if I will ever get over the fact that I did this, that I beat infertility.

The struggle is real, sadly, it’s part of the story.  My heart, prayers and positive vibes go out to all of you.


Karolyn Castro

Founder and Executive Director Team Guerreras © .  Dominican creative writer, co-founder of  Dominican Writers Association de NY.  Creator of the educational campaign Much More than Just Curves © .    She specializes in statistical forecasts and business intelligence.  Mommy of Francesca and Isabella.  She is totally in love of living, passionate about traveling, good food, a warrior and definitely much more than just curves.

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