Hace años, cuando mi padre fue diagnosticado por cáncer y posteriormente falleció, sin poder conocer a mi primera hija, mucha gente que sabía la relación tan cercana que tenía con el, me dio el pésame diciendo "Dios lo quiso así".

Hace ya 13 años que mi padre murió, y ni una sola vez he podido sentir, que su muerte es el resultado de una acción de Dios.  Lo siento, mi Dios ni mata, ni maltrata ni manda castigos.

Y entonces qué? Justificar el dolor a través de la fe, o de las acciones de un "Dios" es para mi una manera vil y totalmente incoherente de satanizar el amor que Dios siente por nosotros.  Esto nace en cultivar la fe en un terreno de miedo y no en uno de comunión.  Y si por creer eso me voy a hervir en el infierno, pues bienvenido sea.

Porque prefiero una eternidad en llamas, a sentarme cada día a orar y tenerle miedo a un ser que sea capaz de usar su omnipresencia y su poder para castigar y probar a sus fieles como si fueran ratas de laboratorio.

Esa es mi creencia, mi Dios es uno de amor, un amor tan grande que nos mandó con libre albedrío.  Y ese libre albedrío es el que si nos arrastra a las desgracias, pero tan viles y bajos somos que preferimos culpar a quien nos ama, para no admitirnos responsables.

 


Karolyn Castro  Fundadora de Team Guerreras © .  Escritora creativa Dominicana, poeta, educadora y mamá homeschooler en HC Homeschool RD.  Host en el Podcast “Reflexiones con Team Guerreras”  Especialista en pronósticos estadísticos e inteligencia de negocios, emprendedora, CEO de Mamita en Casa RD.  Mami de Francesca e Isabella, compañera de vida de Miguel.  Enamorada de vivir, apasionada por los viajes y la buena comida, guerrera y definitivamente fanática de romper paradigmas.