relax

En otoño pasado hice un viaje de 26 días a la ciudad de Nueva York y durante mi estadía lo único que me faltó comerme fue a quien con todo el amor del mundo me enseñara la ciudad.  Al regresar a mi bella isla me fui directo al gimnasio y con sorpresa me di cuenta que había perdido 8 libras!!!.  Recuerdo haber comentado con asombro y algo de chiste como el aire de Nueva York te hacía delgado!!!.

Pues bien para Acción de Gracias del mismo año hago otro viaje, por unos 21 días, estaba en el proceso de darle forma al proyecto  de “Un Lugar en el Mundo” y bueno a mi regreso…wow…6 libras menos!!!.

Esto motivó que me sentara a pensar qué había pasado para replicarlo en mi vida diaria aquí porque yo quería seguir perdiendo peso así.  Mi dieta no había sido óptima, aunque  me cuido constantemente, digamos que durante esos dos viajes comí todo lo que me inspiró, siempre de manera comedida pero complací cada gusto.  No había ido ni un solo día al gimnasio, pero había caminado por horas interminables cada día.  Luego de días de pensar me di cuenta de que había un elemento presente durante mis viajes que no estaba presente en mi día a día….me tomaba el tiempo de relajarme.

Tenía una rutina en las noches en las que incluía relajarme y dejar que el afán del día escapara de mi lo que contribuía a irme a la cama serena y pudiera dormir muchísimo mejor!.  Me di cuenta que en casa todo lo hacía corriendo y me iba a la cama usualmente estresada lo que originara que me despertara en las noches varias veces o que sufriera de un insomnio que mágicamente había desaparecido en esos viajes.  De ahí que decidiera incluir como parte de mi día a día rutinas de relajación y la diferencia no se ha hecho esperar.

Aquí les dejo con 3 razones por las que pienso debes incluir rutinas de relajación como parte de tu programa de pérdida de peso:

  1. Relajarte disminuye y elimina el estress:  Estudios clínicos confirman que el estress incrementa los niveles de la hormona cortisol y esto a su vez la acumulación de grasas e insulina.

  2. Una mejor relación con la comida:  Es importante recordar que cuando estamos estresados tendemos a querer comer alimentos ricos en grasas y carbohidratos.  Al relajarme en mis viajes comía lo que se me antojaba pero increíblemente se me antojaban cosas saludables o en caso de un gustico no me atosigaba de hamburguesas sino que con un servicio pequeño estaba más que satisfecha.  En definitiva aunque comí de todo fueron opciones mucho más saludables la mayor parte de las veces y cantidades muchísimo menores que las que comía de manera regular.

  3. Una rutina pero sin estress te ayudará a dormir mejor:  ver la relajación como algo obligatorio (cuando lo descubrí me lanzé a querer hacerlo de manera mandatoria) le eliminó el factor de espontaneidad y estaba agregando estress a mi vida, en vez de eliminarlo.  Por esa razón decidí simplemente tomarme de 45 minutos a una hora cada noche luego que las nenas se van a la cama para hacer cosas que me relajan (no sentarme en el computador…eso sobre-estimula en vez de relajar).  Elegí actividades como escuchar música, estirar mis músculos, respirar, leer…por qué no, este es el momento de pedir a su pareja un masaje o un ratico de acurruque.

En caso de que en el día a día se te complique demasiado (pero si yo pude hacerlo te garantizo que tu también) te recomiendo embarcarte en una rutina semanal que asegure que le des a tu cuerpo el descanso que necesita.  Relajar tu cuerpo y calmar tu mente tendrán un impacto positivo en tu nuevo estilo de vida saludable.

Karolyn Castro ©

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