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Ah! la maravilla de ser madre!, recuerdo cuando aquellas dos rayitas rosadas me confirmaron que estaba esperando la llegada de mi primera hija.  Qué emoción y a la vez que terror!.  Quieres ser la madre perfecta y dejar a todos complacidos y maravillados con tus dotes de madre. 

Sin embargo, esto puede llegar a ser agotador, a nivel de que puede apagar parte de la magia que tiene ser mamá.  A lo largo de mis años como madre he identificado tres pasos que han logrado quitarme parte del peso que cargaba en mis hombros y que ha re-enfocado donde gasto o invierto mi energía.

  1.  Planificación:  Es la clave del éxito!.  Tengo dos niñas (una de 7  y otra de 3), ambas con necesidades diferentes, personalidades diferentes y gustos tan opuestos que hay veces pienso ha sido treta del destino.  Por lo que he aprendido que la planificación previa a cualquier actividad, inclusive las cotidianas, son la clave del éxito.  Esto permite que tenga tiempo libre para disfrutar de mi rol de madre.
  2. Suelta los libros:  No digo que no leas libros, eso jamás lo recomendaría ya que soy una ávida lectora.  Sin embargo, toma los consejos de profesionales con pinzas y más como una orientación que como la panacea de tus problemas.  Nadie conoce a tu hijo mejor que tu, sabes a que responden positivamente y a que no.  Esta es una invitación a que no trates a tu hijo como si fuera parte de una manada, individualiza todo y verás que tienes material para escribir tu propio libro!.
  3. Solo serán niños una vez:  Mientras te diluyes en consejos, tareas, que si la casa ordenada, que si las fotos y subirlas a las redes sociales, cada minuto que pasa tu hijo se vuelve un poco más grande y va dejando atrás la etapa maravillosa de acurruques y juegos tontos.  Yo hace años decidí que llegarán a mi casa y verán cientos de bloques en el suelo y los cojines desarreglados, que mi perfecto traje siempre llevará una marca de manitos en algún lugar y que me escucharán hablando cosas totalmente locas por el celular.  Ellos van a crecer y tendrás algún día la sala perfectamente ordenada de muebles de color blanco, mientras, disfrútalos, cómetelos a besos y atesora estos momentos que pronto habrán evolucionado a unos un poco menos espontáneos.

Ser madre es una experiencia maravillosa y, desde mi punto de vista, solo hay un ingrediente necesario para criar un niño sano y feliz, amor.  El amor trae consigo todo lo demás y nuestro mundo está ávido de adultos que comprendan el poder de este sentimiento.

Karolyn Castro ©

Mami de dos bellos milagros!

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