tarea

Ay la tarea!!!! creo que todas nos hemos frustrado en algún momento con el proceso de aprendizaje de nuestros hijos y es que con el poco tiempo que hoy en día tenemos las mamis que trabajamos fuera de la casa, ese momento de la tarea es algo retador.  Sin embargo, el proceso de aprendizaje es responsabilidad tanto del colegio como de nosotros los padres.  Es por esto que no es una tarea de la que nos podemos zafar, ni una responsabilidad que podemos evadir.

Cuando mi hija mayor pasó a pre-primario y comenzó el proceso serio de introducción a la lecto-escritura, inició a su vez el proceso de recibir tareas en el hogar.  En estos años he escuchado de todo…desde una misteriosa epidemia de “quiero ir al baño” hasta las quejas de “Ayyyy Dios y debo hacerla? no es justo!” al momento que se escucha la frase “Francesca, momento de hacer la tarea!”. La frustración no era solo de mi hija, llegar de una oficina cansada a las 7 de la noche y encontrarte con que te pedían llevar fotos de Juana Saltitopa es la mayor pesadilla que enfrentan los padres…y claro, debía callar mi furia con el colegio y respirar hondo a ver como (sin tener un printer a mano) me las iba a arreglar para enseñarle responsabilidad a mi hija.

A lo largo de los meses fue evidente que necesitaba un plan de ataque…la tarea nos robaba momentos de paz y alegría y nos sumergía en un campo de batalla donde, en ocasiones, las lágrimas no se hacían esperar.  Pero, como madre estaba decidida a que íbamos a encontrar el plan perfecto que nos permitiera disfrutar de una tarea divertida. Hoy quiero dejarte algunas cosas que nos han funcionado y que le han impreso al momento de la tarea un toque de diversión y una anticipación positiva.

  1. Planifícate: Si, hazlo y vas a notar la diferencia de manera inmediata.  Tengo un pequeño inventario con cartulinas, resmas de papel, pinturas, escarcha, ojitos locos, palitos de helado, papel crepé, libros y revistas viejas (los libros de cursos anteriores son una bendición).  A parte de eso, te recomiendo leer lo que le han puesto de tarea al medio día, si no vas a tu casa a almorzar, como es mi caso, dile a tu mismo hijo que te la lea o a la muchacha del servicio.  Así no te sorprenderá cuando llegues, sino que si debes pararte a algo lo haces al salir del trabajo.  También ubica las librerías y lugares de impresión en tu ruta y hasta que hora están abiertos (de verdad algunos me han salvado la vida).

  2. Establece un horario y un área adecuada para la tarea:  Si hacen la tarea a la misma hora todos los días y en un área que sea propicia para esto (por ejemplo yo cree un área en el balcón de mi apartamento, una pequeña esquina con buena iluminación y con todo lo que necesita, decorado con frases e imágenes motivacionales).  Esto ayuda a que mentalmente tanto tu como tu pequeño no tengan que pararse a buscar cosas o que la inconsistencia de la rutina les llene de ansiedad.

  3. Positivismo y entusiasmo:  De tu parte…es primordial.  Involúcrate, pon el celular de lado y realmente dale el apoyo que tu hijo necesite mientras hagan la tarea.  Muestra interés y si te es posible lee sobre el tema de la tarea antes de llegar a la casa, de ese modo podrás contestar las preguntas que pueda tener tu hijo sobre el tema en cuestión.

  4. Lleva la teoría a la práctica:  Por ejemplo, si trabajan la suma, porque no sumar galletitas o habichuelas.  Si son las fracciones porque no hacerlo picando frutas?.  Busca y comparte ejemplos de la vida diaria que tengan relación con su tarea, por ejemplo, si hablan sobre los animales salvajes, pregunta cual es su favorito y busquen algún video o datos curiosos sobre ese animal que sean acorde a la edad de tu hijo.  Esto le hará interesarse en el tema porque le ve un uso dentro de su vida.  Para la historia funciona mucho que puedas hacerles narrativas, yo por ejemplo le cuento historias que me contaron mis abuelos que vivieron épocas distantes.  Es de ese modo como pueden asociar que lo que aprenden en el aula es de uso para toda la vida.  Recuerda apoyar la tarea con actividades extra-curriculares los fines de semanas o días libres, como visitas a museos, a parques, actividades y manualidades sobre los temas tratados, su hijo va a ver la parte divertida de aprender!.

  5. Tomen descansos:  Pasa con los niños cuando están aprendiendo a escribir que les duele la mano o la espalda de estar sentados por mucho tiempo con la cabeza abajo.  Es bueno tomar un descanso, conversar sobre otras cosas o tomar un refrigerio.  Es importante que sean descansos cortos 10 minutos, una buena idea es hacer ejercicios de estiramiento o poner una canción corta y bailarla de modo alocado…esto los hará reír a ambos y hará de la tarea un momento inolvidable para crear memorias.

Estos simples cambios en nuestras rutinas de tarea ha hecho que el momento sea agradable y que esperemos con ansias la próxima tarea.

Karolyn Castro ©

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