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Hoy vi un Mustang…me desmontaba en PriceSmart a hacer cosas de chicas, ustedes saben verdad.  Cuando de repente lo vi.  Era plateado y  fue amor a primera vista.  Las lineas eran alumbradas por el sol de la tarde y yo automáticamente miré el interior para ver si el dueño estaba sentado tras el volante.  Pero no, estaba allí solo y hice algo que todavía me tiene en shock!.

Saqué mi celular, activé la cámara y comenzé a fotografiar aquella belleza de vehículo.  Los aros que tenía hablaban de sofisticación y se notaba que estaba allí en aquel parqueo lleno de carros familiares, como un monumento a la velocidad, al poder y a la rebeldía.

Aunque mi asombro vino porque yo me haya percatado de que el vehículo estaba ahí, que supiera lo que tiene debajo del capó o peor aún que estuviera tomándole fotos, creo que el mayor asombro vino de los ojos incrédulos de los hombres que babeaban junto conmigo al ver que una “chica” se había detenido a admirar aquel maquinón (digo sueno como chico lo se…ni lo mencionen!).

Creo que hay 3 razones que debo compartir por las cuales estoy en shock por la experiencia con este Mustang:

1.  He descubierto que amo los carros:  Yo que detesto manejar, yo que me  los encontraba aburridos.  Una breve introducción a los autos y aquí estoy admirando líneas y admirando lo que un V8 puede significar en una autopista despejada.  Creo que me ha enamorado aprender las horas de diseño cuidadoso y la tecnología detrás de este tipo de vehículos.

2.  Quería saber la historia detrás del vehículo:  Cómo lo adquirió su dueño? (creo que era un chico porque el vehículo no tenía nada que dijera chica por dentro), por qué eligió el Mustang?, por qué gris?, qué ama del carro?.  Debo admitir que me sentí decepcionada al salir de PriceSmart y descubrir que ya se había marchado.  Juro que me moría por entrevistar al dueño y si me lo topo de nuevo en la calle no se de lo que seré capaz para detenerlo y lograr esa entrevista!.

3.  La reacción de los chicos:  Desde el oficial de seguridad…hasta los clientes del lugar (todos chicos) que observaban aquella oda a la tecnología y el diseño cambiaron su foco de atención cuando yo fuera la primera que sácara mi cámara y me dedicara a tomar una foto artística del logo de Mustang, a admirar sus lineas…y cuando suspiré “Wow” el chico al lado de mi suspiró “Wow” con sus ojos puestos en mi como si yo fuese algún tipo de aparación del otro mundo.

Nunca pensé que asistir al NY International Auto Show fuese a cambiar de este modo como veía un vehículo.  Si no leíste mi experiencia aquí te dejo un link a las 5 Razones por las que no debes perder el NY International Auto Show . Prometo compartirles con tiempo la próxima exposición de autos que vayan a realizar en Santo Domingo, sería divertido aparecernos un grupo de Guerreras a suspirar y tomar fotos y dejar a los chicos boqui-abiertos!

Te animarías?

Nota:  La foto del artículo de un Corvette Stingray (de un color naranja ocre bellísimo) en el que tuve el placer de montarme en el NY International Auto Show. La foto que tomara al Mustang es la portada en el slider y en el posteo de Facebook.

Karolyn Castro ©

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