Un nuevo año ha llegado y con el la meta de muchos de perder peso o mejorar su salud.  De ahí que vayamos al gimnasio y nos embarquemos en el loco desenfreno por cumplir nuestras metas saludables.  Es frecuente ver atestado el sauna, pues existe la concepción errónea de que el “sudor es grasa llorando” o por lo menos eso dicen en una muy famosa frase que he visto escrita por ahí.

sauna

Primero que todo hay que deshacer ese falso concepto de que los saunas son medios para adelgazar.  El sauna es un lugar para relajarse, para que los músculos tomen un respiro, para que los poros se abran y puedan botar las impurezas.  Los orígenes del sauna son difíciles de rastrear, se consideran de origen filandés (de Finlandia), aunque los baños o casas de baños existían en Europa para las mismas fechas.  El sauna no se comenzó a documentar bien sino hasta el Siglo XVI.  En Finlandia por ejemplo hay unos cinco millones de habitantes y unos tres millones de saunas.

Pero, como todo, deben seguirse unos pasos simples para usar correctamente el sauna, porque de no ser utilizado como se debe, puede tener efectos nocivos en nuestra salud.

  1.  Lee las instrucciones del sauna que vas a utilizar, no todos son iguales por lo que es importante que sepas como se usa y las recomendaciones del que vas a usar en ese momento

  2.  Existen condiciones para las que no se recomienda el uso del sauna, por ejemplo si estás embarazada, si tienes insuficiencia cardíaca, de hecho se recomienda que antes de usar el sauna se obtenga la aprobación de tu médico de cabecera.  Si se siente mal durante el uso del sauna, salga de inmediato.

  3.  Consume mucha agua antes, durante y después de usar el sauna.  Si no estas correctamente hidratado el uso del sauna puede causarte deshidratación.

  4.   Usa la ropa adecuada y protégete con una toalla al sentarte.  Si dudas de la higiene del sauna es mejor que no lo utilizes, si algo es importante es observar las reglas de limpieza e higiene pues a esa temperatura y con el nivel de humedad un sauna con mala limpieza puede convertirse en criadero de hongos y bacterias.

  5.  Es importante mantener el uso a unos 15-20 minutos por sesión y no se recomienda en algunos casos más de dos sesiones por semana.  Siempre consulte su médico y observe las reglas y recomendaciones del sauna que utiliza.

  6.  Ducharse antes y después del sauna es importante.  Sin embargo, en el duchado después se recomienda enfriarse gradualmente antes de darse la ducha, no se recomienda pasar del ambiente caliente del sauna a una ducha fría.

  Recuerde que el propósito primordial del sauna no es adelgazar, esto se consigue solo con una correcta alimentación y una rutina de ejercicios.  Pero los beneficios del uso del sauna tendrán un impacto positivo en su piel y en la relajación de sus músculos (principalmente si entrena con pesas).

Karolyn Castro ©

Antes de iniciar cualquier rutina de salud consulte a su médico.

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